I. DESDE EXTREMADURA CON AMOR.
Queridos míos, yo pensaba esperar a los resultados de la encuesta, pero como varias almas desesperadas han pedido mi consejo, yo, en mi infinita sabiduría y bondad, no podía negarles mi atención y ayuda para, más o menos, salir victoriosos de las cuitas que en algunos bienaventurados despierta el amor.
Hola... Srta. Consultora sentimental, tengo un pobemilla... pero me da venguenza.... no se por donde empezar... a ver... beno y soy una buena mujer... tengo 88 añajos... y que no se ria naide, ¿eh?, soy de un pueblecico del norte de extremadura, pa se mas exacto de caminomorijco, es rebonico, jeje, beno, te escribo dede el unico aparatejo que hay en mi caminico, es del cura, tene intene y tene fotos raras... mi pobema es que mi maridico me molesta muso, me dice que como no le haga cosicas benas se va con mi vecina dalao, y tego miedo a que me se valla, ¿será por que no le gutan mis abichuelillas? la maruja me dice que me salen mu arrugas... no se...muchas gracia si me contestas ayy eres muy rebonica, en mi pueblo al juanico le gutas te manada besicos
Querida amiga extremeña:
El amor nos lleva por caminitos de lo más complicados, pero tenga por seguro, amiga mía, que sus más que evidentes conocimientos en alta cocina le pueden facilitar las cosas.
¿Qué cree Usted que busca su esposo en casa de la vecina? Es más, ¿tiene Usted vecina?
Veamos, por lo que me dice, parece creer que el problema radica en el tratamiento dado a las habichuelas. Quizá su esposo busque en casa de la vecina algo de bicarbonato por qué Usted se excede en los condimentos. Pero para ser sinceritas, me parece que su marido sufre de demencia senil, y confunde su lecho con el de la vecina.
No le de más importancia, querida, pero si quiere asegurar la fidelidad de su esposo, yo le recomiendo que se compre unas enaguas nuevas y que se de un relajante baño en agua templada y añádale un par de kilos de almidón: ante una piel tersa, no hay macho que se resista.
Prepare una cena a base de marisco y Pipermint. Cree un ambiente romántico con velas y música suave (nada de tamborradas), estrene de una vez la mantelería que empezó a bordar hace veinte años y dese brillo a la dentadura.
Sí después de todo esto Usted no disfruta de un ayuntamiento carnal en condiciones y no deja de recibir amenazas por parte de su marido de abandono de hogar y polvazo con la vecina, señora mía, el que falla es él. Así que le recomiendo que tenga un tórrido asunto con el Juanico, ricese las pestañas y pongase televisión de pago: hay todo un mundo detrás de las fotos raras del cura.
